sábado, 4 de abril de 2015

Fast&Furious 7


En un momento determinado de la película, Kurt Russell — actor ya sesentón que en los ochenta encarnó a personajes inolvidables como MacReady, Snake Plissken o Jack Burton en las magníficas películas de John Carpenter, y que ahora rueda el nuevo western de Quentin Tarantino—, elegantemente trajeado y con el pelo ya encanecido y peinado hacia atrás como, digamos, el broker que interpretaba Michael Douglas en Wall Street, se coloca unas gafas de sol en medio de un tiroteo… un tiroteo que, recordemos, transcurre durante la noche, en la oscuridad de lo que parece el interior de una amplia y tenebrosa nave industrial. ¿Nos hemos vuelto locos? Por suerte, sí. No tarda mucho el bueno de Russell en activar un pequeño dispositivo en sus gafas que le va a permitir ver entre las tinieblas y, como dirían los americanos, empezar a kick ass. Son estos detalles, esparcidos a lo largo del metraje, bien en forma de líneas de diálogo lapidarias o escenas de acción imposibles, los que hacen de Fast&Furious 7 un divertimento que se beneficia del inevitable humor derivado del exceso, cómplice de un guión loco cuya preocupación máxima es guiarnos a través de las sucesivas set-pieces y, en última instancia, facilitar una despedida coherente para el personaje de Brian O’Conner, interpretado por un Paul Walker que, como todos sabemos, falleció a finales de 2013, cuando aún faltaba media película por rodar.

   Es esta una saga curiosa: partiendo de un producto relativamente pequeño, como era la primera entrega de Fast & Furious, ya con Vin Diesel y el propio Walker encabezando el reparto, ha ido evolucionando desde aquel ya lejano 2001 para acabar convirtiéndose en una especie de Misión Imposible de barrio, multirracial, con secuencias que se empeñan en desafiar de manera continua al bueno de Sir Isaac Newton; es decir, lo que tenemos es una película de equipo que necesita cumplir un objetivo, adornada, eso sí, con rasgos propios que han caracterizado las diferentes entregas a lo largo de los años: la lealtad, importancia de la familia y, por supuesto, la presencia de espectaculares cuerpos de mujeres y vehículos.

   Hay importantes novedades en esta séptima entrega: en la silla del director aparece James Wan, habituado a moverse con habilidad en el género de terror (Saw, Insidious y The Conjuring), que aquí imprime un dinamismo algo mayor a las secuencias, con una cámara más juguetona e inquieta de lo normal; y en el reparto, además del mencionado Kurt Russell, la presencia del mejor villano de la saga: el siempre hierático y sólido Jason Statham. No es casualidad que la mejor escena de la película venga, pues, de la mano de ellos dos, en ese arranque que es ya toda una declaración de intenciones: trufado de violencia, un sentido acusado de la venganza y, de nuevo, la exageración como camino inevitable hacia el humor, en unos minutos iniciales que ya marcan de manera acertada el tono de la película.

   Sin embargo, lo más sorprendente no son las espectaculares (e imposibles) escenas de acción o esas lacónicas frases que provocan la carcajada (pero que, digámoslo también, funcionan) sino la inesperada emotividad de los momentos finales. No es esta una saga con espacio para el drama, la sensiblería o lo lacrimógeno. Aquí lo que predominan son los tiros, la adrenalina y las one-liners, siempre acompañados de cuerpos esculturales y música rítmica y cañera. Pero es curioso cómo han logrado cerrar de manera redonda la película (es irrisorio pensar que aquí va a terminar una saga que ya está arrasando en los cines de todo el mundo) y despedir en una misma escena a Paul Walker, actor, y a Brian O’Conner, personaje, sin que chirríe o se vea forzada, en un doble adiós que mezcla ficción y realidad —con un último plano que parece, por cierto, inspirado en el cartel promocional que diseñó un fan a principios de 2014—, todo un acierto, y, que recuerde, la única ocasión en la que se ha hecho algo así en la historia del cine.


lunes, 23 de marzo de 2015

Concurso de novela de terror y fantástica en Asturias

Se convoca ahora la segunda edición del Premio de Novela Corta de Terror e Historias Fantásticas "Casa de Cultura Marta Portal", un concurso que tuve el placer y la fortuna de ganar el año pasado. Dejo aquí un link a las bases, para todos aquellos escritores de género que estén interesados. Maravilloso lugar, Nava, maravillosa tierra, Asturias.


viernes, 13 de marzo de 2015

VIERNES 13


Es hacer referencia a una fecha como el viernes trece o a la ducha de un motel de carretera y nuestra mente se adentra de manera veloz en el género de terror. Coincidiendo con ambos elementos, aprovecho para dejar por aquí una breve escena del cortometraje "Maternidad". Que ustedes disfruten.




martes, 24 de febrero de 2015

La mejor película de la temporada


Whiplash es una película independiente escrita y dirigida por el talentoso y joven cineasta norteamericano Damien Chazelle, en la que se aglutina el cine más brillante que ha iluminado las salas durante el último año. Premiada en el prestigioso Festival de Sundance, cuenta una historia de corte aparentemente sencillo, donde el aprendizaje de la excelencia se convierte en objetivo, y cuya trama gira alrededor de un estudiante de música, al que da vida Miles Teller de manera convincente, y su violento y carismático profesor, formando así el núcleo de una película que se vertebra formulando una sencilla cuestión: ¿vale todo para alcanzar la meta que uno ansía, en este caso la perfección artística de un joven batería? Según el mentor Terence Fletcher, interpretado por el ya oscarizado J.K. Simmons, sí. Siguiendo su teoría, inspirada por un acontecimiento que involucra al mítico Charlie Parker, las dos palabras que han provocado mayor daño en la historia son good job, buen trabajo en su traducción literal al español. Su personaje cree que es necesario llevar al límite a la persona para que así pueda dar lo mejor de sí mismo, sin importar que para ello tenga que recurrir a la violencia física y psicológica, al insulto más doloroso o la humillación pública. Y todo siempre en beneficio de extraer ese petróleo enriquecido, saturado de talento que, sin los estímulos adecuados, podría quedar oculto y pasar desapercibido.


Rodada con una habilidad de artesano y una madurez insólita, el director aplica un estilo visual adecuado para cada momento. Así, los cuidados encuadres se ajustan al lenguaje narrativo con una precisión de experto cineasta, y los movimientos de cámara se reservan para los momentos culminantes de una película que, digámoslo ya, será probablemente lo mejor que se estrene en nuestras pantallas durante dos mil quince.

Pero hablar de Whiplash es hablar de su extraordinario final, casi sin palabras, esos veinte minutos que cierran la película, estremecedores, emotivos, dolorosos y satisfactorios a muchos niveles: en el ámbito de la historia es una conclusión coherente, al tiempo que inesperada; en el de la dirección cinematográfica, absolutamente ejemplar. Uno sale de la proyección imbuido de una energía desconocida, ésa que sólo  asoma cuando los grandes relatos ocupan nuestra mente y después se dedican a habitar en ella durante los días siguientes, semanas, meses. En ocasiones, durante toda la vida.

Quizá puede parecer exagerada esta loa a una obra de bajo presupuesto que, posiblemente, muchos de ustedes aún no hayan visto, pero háganme caso: si les gusta el cine, si aprecian el valor de una buena historia contada a través de planos y secuencias, de ese pequeño milagro llamado cinematógrafo que una vez provocó asombro y terror con la simple e inocente llegada de un tren gracias a los hermanos Lumiere, ésta es su película.

Una que dignifica el arte cinematográfico.

miércoles, 11 de febrero de 2015

Cortometraje ANIVERSARIO para el Día de los Enamorados


Aprovechando la cercanía del 14 de febrero, Día de los Enamorados, dejo por aquí la opción de ver online nuestro cortometraje ANIVERSARIO, después de su paso por las selecciones oficiales de diferentes festivales nacionales e internacionales. Con cierto tono romántico e irreverente, como no podía ser de otra manera, el corto explora lo que hace una pareja ante el temor de que la monotonía estropee su relación. Rodado en sólo catorce horas, en él se pueden disfrutar los espectaculares exteriores del Parque de María Luisa y la Plaza de España de Sevilla. Espero que os guste. 


viernes, 6 de febrero de 2015

En el XI Catálogo de Obras Audiovisuales Andaluzas

El XI Catálogo de Obras Audiovisuales Andaluzas 2014, en el que se encuentra incluido nuestro cortometraje "Maternidad", está disponible en el stand de Europa Creativa del European Film Market de la Berlinale 2015.

La noticia queda recogida en FUNDACIONAVA, la Revista del Audiovisual de Andalucía.


viernes, 30 de enero de 2015

"La fantástica historia del vigilante y el prisionero" en TV y Radio


Recuperamos aquí un breve fragmento en televisión y una amplia entrevista en radio con motivo de la publicación y presentación de "La fantástica historia del vigilante y el prisionero", con la que gané el Premio de Novela Corta de Terror e Historias Fantásticas "Casa de Cultura Marta Portal". Ambos documentos corresponden a la RTPA (Radio Televisión del Principado de Asturias).