martes, 20 de agosto de 2013

SUBTITULANDO

Si bien es cierto que el tema del doblaje en cine suscita polémica y debate cada cierto tiempo, a nadie parece importar demasiado el subtitulado de una película. Ahora que andamos trabajando en los subtítulos del último cortometraje que hemos realizado, me viene a la cabeza, una vez más, lo difícil que es el mundo de la traducción, lo complicado que es transmitir en un idioma diferente el mismo significado que expresa, por ejemplo, un personaje en una escena utilizando su lengua nativa. Alguien dijo que traducir es mentir. Y quizá tenga razón. Pero también estaremos de acuerdo en que hay mentiras... y mentiras. Dicho lo cual, continúo con la traducción y el subtitulado... esperando, eso sí, mentir bien.


lunes, 19 de agosto de 2013

ENTREVISTA LITERARIA

Comparto en el blog la entrevista que me han hecho para el periódico "La Nueva Ruta del Empleo" y que hoy se publica, donde hablo de mis novelas Lo macabro del amor (terror) y Madera podrida con un clavo oxidado (novela negra). 





domingo, 18 de agosto de 2013

GRAVITY

Pocas películas están generando más expectación que Gravity, el nuevo trabajo de Alfonso Cuarón, con Sandra Bullock y George Clooney como intérpretes. Los teasers y tráilers que se han podido ver son, sencillamente, espectaculares, y presagian una gran película, donde el talento de Cuarón para generar planos secuencia se traslada en esta ocasión al espacio exterior. Todo apunta, además, a que por fin tendremos una obra de ficción donde disfrutaremos de un 3D coherente, justificado y útil a la narrativa. Sin duda será uno de los estrenos más potentes del próximo otoño.


sábado, 17 de agosto de 2013

ODIADAS... PERO MAGNÍFICAS (II)

A riesgo de que más de uno se piense que me ha dado un golpe de calor (ese mismo calor del que hemos hablado en este blog y nos ha hecho recordar tres maravillosas películas), hoy hablamos aquí de un film que ha desatado odios viscerales entre crítica y público. Curiosamente, no ha sido un odio inmediato. Cuando la película tuvo su estreno mundial en el festival de Cannes generó en su inicio una corriente positiva, desde los propios aplausos que se pudieron escuchar en la sala donde se vio por primera vez (como bien puede confirmar Lucía Ordóñez, testigo de excepción de aquel evento) hasta las primeras críticas entusiastas que salieron a la luz en medios de comunicación. Pero con el paso del tiempo, el afilado odio que desprender la figura de George Lucas (en parte por las decepcionantes precuelas de Star Wars), ha podido con todo lo demás, hasta normalizar el hecho de que se haya asumido entre crítica y público que Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal es una decepción absoluta, un borrón en una saga que nunca debió pasar de trilogía a tetralogía, un paso en falso para su director, Steven Spielberg.


 Nada más lejos de la realidad. En mi opinión es una magnífica película que desprende todo el talento que atesora el director de obras maestras como Tiburón y En busca del arca perdida, con un Harrison Ford pletórico, capaz de hacernos volver a sentir la emoción que supone ver de nuevo en pantalla a un héroe tan querido como el del famoso arqueólogo. Cuando se estrenó la película escribí un pequeño texto con el que, a pesar del tiempo transcurrido, me sigo identificando plenamente. El cine es alegría, el cine es magia, y lo que nos dieron hace años Lucas, Spielberg, Ford, Koepp, Williams y compañía fue otra dosis que nos devuelve la ilusión por vivir aventuras en lugares lejanos. Os dejo con el texto:



"Ya está aquí, después de años de espera, ha llegado y nos ha regalado ciento veintitrés minutos de cine en estado de gracia.

Pura fantasía cincuentera con acción, humor, reencuentros inolvidables, secuencias antológicas, una película donde cabe la aventura, las referencias al espionaje propio de la guerra fría, las listas negras, el comunismo, Roswell, Francisco de Orellana, los experimentos nucleares, hormigas gigantes, cataratas, selvas cargadas de peligros, persecuciones frenéticas, cuevas secretas, ciudades perdidas y un solo nombre que por sí solo ya atraería a masas enfervorecidas con ganas de bucear en un mundo de fantasía: Indiana Jones.


 Indiana Jones y el Reino de la Calavera de Cristal es eso y mucho más. Si a la imaginación de Lucas unimos el talento único de Spielberg y la mejor interpretación posible para el personaje por parte de Harrison Ford, surge una joya a la altura de las demás secuelas de esa obra maestra del cine llamada En Busca del Arca Perdida(1981). David Koepp se las ha arreglado para reciclar restos de guiones frustrados por parte de Jeb Stuart, Frank Darabont y Jeff Nathanson, y, añadiendo material de su propia cosecha, conseguir una magnífica muestra de cine de aventuras, cargada de referencias a las anteriores películas de la saga, y con una historia original y que en nada hará sospechar que se trata de una mera fotocopia de las demás.


De hecho, la nueva película de Indiana Jones es claramente una película de Indiana Jones, pero a la vez es algo nuevo. No en vano está hecha hoy, en el siglo XXI, y cuya ficción transcurre veinte años después de las otras historias para el cine del famoso arqueólogo.

La puesta en escena es sencillamente magistral, capaz de mover al espectador de una acción a otra, presentado a la perfección a todos y cada uno de los personajes. Para la historia del cine queda esa primera entrada de Harrison Ford, recogiendo el sombrero del suelo y colocándoselo con el estilo que se le supone. O la entrada del personaje de Mutt Williams, entre la niebla y en moto, o esa mala malísima Irina Spalko, tras unas gafas oscuras saliendo de un coche.

John Williams sigue en forma, componiendo una banda sonora eléctrica, recuperando algunos de los mejores temas de En Busca del Arca Perdida y creando algunos nuevos que ya forman parte de la historia de la saga. Michael Kahn compone un montaje vibrante a lo largo del metraje y Janusz Kaminski deja su sello con una fotografía diferente a las anteriores pero justificada por el cambio de década.

Si a toda esta fiesta se une el mísmisimo Elvis Presley en la secuencia de inicio, al plato sólo le falta ser devorado una y otra vez, para disfrute de todas las edades.

Aventuras en mayúsculas."





©José Luis Ordóñez (texto), agosto 2013



viernes, 16 de agosto de 2013

TRES PELÍCULAS

Voy a hacer un medido ejercicio de concisión para definir tres películas (completamente diferentes entre ellas) que he tenido ocasión de ver a lo largo de esta semana, de manera que una sola palabra sea capaz de calificarlas, empezando por la que alcanza una mayor valoración. Así pues, tenemos:

MAGISTRAL



DIVERTIDA



BASURA





jueves, 15 de agosto de 2013

DE VUELTA A CASA cortometraje (HEADING HOME short film)

Ahora que estamos muy cerca de que salga a la luz un nuevo cortometraje, es buen momento para hacer visible en la red uno que rodamos hace ya algunos años, así que el que aún no lo haya visto tiene ocasión de sumergirse en el mundo de De vuelta a casa, una historia que se escribe en blanco y negro, de noche, con tormenta y a bordo de un coche que conduce un tipo inquietante. En el link, acceso directo para ver el corto en youtube. 





Fue un placer recorrer festivales como el Manhattan Short Festival, Sitges, Fotogramas en Corto o el Festival Internacional de Jóvenes Realizadores de Granada y comprobar en directo cómo el público quedaba atrapado por el cortometraje. Espero que os guste.

miércoles, 14 de agosto de 2013

CALOR (III)


Pocas canciones desprenden ese halo a grandeza decadente, erotismo asfixiante y calor sensual y desesperado como “Fever”. Y es un acierto espectacular el uso que se hace de ella en la magnífica secuencia de créditos que abre la película “El demonio bajo la piel”, la adaptación que Michael Winterbottom y John Curran llevan a cabo a partir de una de las joyas de ese majestuoso creador de novela negra llamado Jim Thompson.


 Así empieza The Killer Inside Me, haciendo imposible no dejarse atrapar por la turbiedad de una película perversa y atractiva.



Billy Boy Walker: You said you didn't want anyone else to get hurt. You meant it?
Lou Ford: I meant it. Can't somebody who's already dead.