En una nueva colaboración con "Solo Novela Negra", la revista del mundo criminal, tenemos el placer de escribir sobre una de las grandes películas del cine español. Nos referimos a "Distrito Quinto" (Julio Coll, 1957), una joya hoy olvidada que recrea con precisión y acierto una trama característica del cine negro donde lucen especialmente Alberto Closas y Arturo Fernández. Les invito a leer el artículo:
lunes, 24 de octubre de 2016
viernes, 14 de octubre de 2016
Hablando de LITERATURA y CINE en "LA INOPIA"
Ayer jueves participamos en el programa de contenido cultural "La inopia" (Radiópolis 88.0 FM) junto a Javier Sánchez Menéndez (Isla de Siltolá), lo que nos permitió mantener una agradable charla sobre teatro, poesía, narrativa, edición, cine y muchas otras cosas. Hasta del Premio Nobel de Literatura que ayer otorgó la Academia Sueca a Bob Dylan.
Muchas gracias a las conductoras del programa (María D. Almeyda, Anabel Caride y Elena Marqués) por la invitación.
Aquí tienen el audio completo:
Muchas gracias a las conductoras del programa (María D. Almeyda, Anabel Caride y Elena Marqués) por la invitación.
Aquí tienen el audio completo:
viernes, 7 de octubre de 2016
HOY en Sevilla: sobre FRIDA KAHLO, exposición y obra de teatro
El Centro TNT inaugura su novena temporada de teatro HOY. La compañía encargada de abrir la temporada será Al Cubo Teatro, con Frida, trazos de un mar interior, coincidiendo con la Noche en Blanco. Además, la Asociación de pintura Buhaira Arte realizará una exposición en el hall del teatro los días de la representación.
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viernes, 23 de septiembre de 2016
Sobre CAFÉ SOCIETY
Sí, ya sé que hoy lo que toca es
hablar de “El hombre de las mil caras” o de “Los siete magníficos”, pero no
puedo evitarlo: si echo la vista atrás me viene el recuerdo de la maravillosa “Café
Society”, la última película de Woody Allen. Habría que comentar muchos
aspectos de esta lograda obra del cineasta neoyorquino, pero quedémonos con su
desolador final (y ahora sigan con la lectura sabiendo que, evidentemente,
vienen spoilers).
Ya
acercándonos al desenlace, Bobby, nuestro protagonista, un inspirado Jesse Eisenberg,
se reencuentra con Vonnie (Kristen Stewart) que, recordemos, había sido su amor
apasionado en la breve época que pasó en Hollywood. Ahora, sin embargo, ella
viene acompañada de su marido (y tío del personaje de Eisenberg, interpretado
por un magnífico Steve Carell que, por cierto, entró en este rodaje al causar baja
Bruce Willis) y Bobby ya está casado con Verónica, a la que da vida Blake Lively.
Y
ahora centrémonos en el plano que cierra la película: acaba en la nuca de
Bobby, mientras contempla la pequeña orquesta que toca en el escenario.
Recuerda, quizá, lo que pudo ser y no fue. Recuerda, quizá, que jamás sentirá
lo que sintió con la chica que rechazó estar con él para casarse con su tío. Un
final no demasiado alegre, ¿cierto? Poco antes, en una secuencia que resuelve
la trama de Ben, su hermano gánster, interpretado por Corey Stoll, tenemos un
plano similar, desde atrás, donde el propio Ben recibe de manera estoica su
sentencia de muerte por parte del tribunal que lo juzga. ¿Equipara, pues, el
señor Allen, la desolación por la pérdida del amor verdadero a la pérdida de la
vida? Por planificación, así es, pero si atendemos, además, a la paleta
cromática comprobamos que mientras el cierre de la película se produce entre
tonos oscuros, azulados y fríos que rodean a Bobby, su
hermano gánster asiste a la resolución de su juicio entre colores amarillentos
y cálidos. Así, nuestro protagonista se enfrenta a algo que, según se cuenta y
tal cómo se cuenta, es peor que una condena a muerte.
CINE.
miércoles, 21 de septiembre de 2016
HOY en Sevilla: charlas literarias sobre NOVELA NEGRA
Hoy miércoles, 21 de septiembre, a las 20:00 horas, estaremos junto a otros compañeros de letras en la librería "Un gato en bicicleta" (C/ Regina 8; Sevilla) para hablar sobre novela negra en las charlas que, bajo el nombre de LITERÁGORA, organiza Triskel Ediciones. La velada promete. Están invitados.
martes, 20 de septiembre de 2016
The Spanish Dancer (Mar Díaz, 2015)
Confieso que no lo conocía. No
sabía nada de él. Y ayer descubrí gracias al interesantísimo documental “The
Spanish Dancer” de Mar Díaz, programado en el ciclo “Una mirada documental” que
coordina Miguel Olid en FNAC Sevilla, que Antonio Moreno fue un español que se
convirtió en una auténtica estrella del cine mudo en Hollywood.
Tan fascinante
como esa primera fase de su carrera es una segunda, con la llegada del sonoro,
su paso a la dirección de películas, su regreso a España por última vez para el
rodaje de la película “María de la O” (Francisco Elías, 1936), y su intervención
en el último tramo de su carrera en obras como “La mujer y el monstruo” (Jack
Arnold, 1954) o la grandiosa “Centauros del desierto” (John Ford, 1956).
Ya saben, si tienen ocasión, no se pierdan "The Spanish Dancer": descubrirán a una gran estrella de Hollywood que, de manera inexplicable, hoy está completamente olvidada.
martes, 13 de septiembre de 2016
TODO SALDRÁ BIEN (Jesús Ponce, 2016)
“Todo saldrá bien” (Jesús Ponce,
2016) podría verse como una película de terror cotidiano, sin duda el peor de
todos ellos, por cuanto carece del valor lúdico e irreal de ese terror que nos
vende el cine: aquí no hay psicópatas, ni zombies ni casas encantadas. Sin
embargo, sí hay una casa de la que no pueden escapar sus protagonistas (como si de un “Hotel California” rústico
y local se tratase), sí hay una persona más cercana a la muerte que a la vida y
sí hay un personaje condenado a desconectarse del mundo, que vive en ese
universo anclado a la agonizante madre que nunca vemos, uno de los aciertos
visuales de la película.
¿Por
qué terror cotidiano? ¿Por qué el peor de todos ellos? Porque habla de
tragedias reales, cercanas en el tiempo y en el espacio, donde la injusticia
social deriva hacia callejones sin salida como al que nos dirige de manera
irremediable este largometraje desde
sus primeros minutos.
Isabel
(Isabel Ampudia) regresa a la casa familiar en el campo donde espera su hermana
Mercedes (Mercedes Hoyos), ante la inminente muerte de la madre de ambas, ya
incapaz de reconocerlas, postrada desde hace años en una cama, y a la que casi
de manera única identificamos por unos lastimosos quejidos que se propagan
entre sus paredes como una maldición fantasmal incapaz de dejar salir de allí a
las dos hermanas.
En
un momento determinado, en los primeros minutos de “Todo saldrá bien”, ambas
están compartiendo su primera cena en la casa de campo cuando los lastimosos quejidos
de esa madre invisible pero omnipresente sacuden la conciencia de la recién
llegada. “¿No subes?”, le pregunta Isabel, a lo que Mercedes le responde que lo
haga ella. Isabel se levanta, sale del plano, al tiempo que un lento travelling de retroceso contempla la
cotidiana soledad de la tragedia en Mercedes, que continúa con su cena, como ha
hecho siempre, asumiendo el drama e insertándolo en esa normalidad hiriente que
resquebraja el alma. Por supuesto, como comprobamos a continuación, Isabel no
es capaz de atender a su madre y será su hermana la que, de nuevo, tenga que hacerse
cargo de las necesidades de una enferma dependiente, abandonada por el sistema
social y condenada a sufrir durante un indeterminado período de tiempo.
Se
agradecen los momentos de humor que alivian la tragedia y nos permiten respirar
(alejándose así, por ejemplo, de la asfixiante aspereza de un Michael Haneke o
la violencia explícita de un Lars Von Trier), donde se humanizan los personajes
de estas dos hermanas, visibilizando sus rencores, sus debilidades, sus
ilusiones rotas. Hay dolor, sí, hay odio, sí, hay frustración, sí, pero también
hay amor, un amor trágico que, al final, es lo único que parece quedar.
“Todo
saldrá bien” es una película en la que brilla el potente duelo actoral entre
Isabel Ampudia y Mercedes Hoyos, omnipresente a lo largo de todo el metraje,
salvo por momentos puntuales donde aparecen otros personajes que oscurecen aún
más el terrible panorama al que se enfrentan las dos hermanas: el personaje de
Víctor Clavijo en la secuencia inicial de la oficina advierte a Isabel de las
consecuencias de ausentarse del trabajo (aunque sea con días de asuntos propios);
el doctor que hace visitas a domicilio, interpretado por Darío Paso, les
recuerda que en el mundo que les ha tocado vivir, jamás pueden dejar sola a su
madre (impidiendo así el festivo picnic planeado entre las hermanas lejos de la
casa); Juan Carlos Sánchez, dando vida al doctor en al ambulatorio, le confirma
a Mercedes que está sola, que nadie la ayudará y que, en definitiva, “todo se
ha ido a la mierda” (crítica social que, además, se materializa en ese cartel
que le prohíbe que las consultas duren más de cinco minutos).
Consciente
de la química y talento de sus actrices, Jesús Ponce despliega una
planificación que, a menudo, nos permite disfrutar de ambas en un mismo plano:
sus palabras y reacciones alimentan no sólo la verosimilitud de sus personajes
sino también la línea narrativa de esta incómoda pero recomendable película, dura
y desasosegante, pero, al mismo tiempo, vehicular de un mensaje que visibiliza las
tragedias cotidianas.
Mención
especial merece el extraordinario trabajo que desarrolla Mercedes Hoyos en la composición de
su personaje, el más rico de la película, por el bagaje acumulado, por ese
rencor que trata de esconder pero que termina saliendo a flote. Su dolor, esa
mirada triste que parece atravesar el alma, salpica al espectador y pone el
nudo en la garganta. Sabemos que ella tiene una hermana y una madre, pero su
único alivio familiar lo encuentra en
el vino, que aún le recuerda el placer de la vida, que tal vez le ofrece la
salvadora ilusión de que todavía puede encontrar su lugar en el mundo, lejos de
una casa de la que, en el fondo, sabe que jamás escapará, al igual que su
madre, y a la que parecen irremediablemente condenadas en “Todo saldrá bien”,
película pequeña, atípica y cruda, que crece y crece durante el visionado hasta
demostrar que otro tipo de cine es no sólo posible, sino necesario.
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